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mayo 7, 2024 en Artículos

Pesimista u optimista ¿cuál impacta más en nuestras decisiones?

Usualmente, comprendemos el optimismo o el pesimismo como características relativamente estables, que incluso usamos para categorizar personas, como aquellos que consideramos estar en un extremo o en el otro.

Sin embargo, pocas veces consideramos este continuo psicológico para comprender cómo impacta en nuestras decisiones en los más diversos ámbitos de la vida, tales como el trabajo, las inversiones, las compras o el emprendimiento.

En primer lugar, debemos entender que optimismo-pesimismo es parte de un continuo, en que en un extremo encontramos a aquellas personas que no consideran los riesgos y peligros, con la idea de que todo saldrá bien o que tienen control sobre aquello que están abordando. Esta posición, aunque muy motivante, es profundamente peligrosa, porque no considera un sinnúmero de situaciones o elementos que aportan probabilidad de riesgo a lograr o no lograr lo que buscamos.

Por el otro lado, tenemos al extremo pesimista, quienes consideran que aquellas variables que pueden salir mal, efectivamente lo harán, sin posibilidad de impedirlo ni mucho menos de controlarlo. Aunque puede ser una idea que desmotiva, esta posición «peca» de lo mismo. Una visión tubular, poco sustentada y demasiado posicionada en un ego elevado de la persona.

Aunque culturalmente los optimistas extremos gozan de mejor fama que los pesimistas extremos, la psicología predictiva nos muestra que ambos son peligros y están equivocados.

Si bien los primeros tomarán riesgo y se animarán a emprender, innovar y tomar decisiones más arriesgadas, y los segundos, buscarán tomar resguardos de las consecuencias negativas que esperan en casi todo lo que hacen, las investigaciones muestran que son los «optimistas realistas» quienes toman mejores decisiones y logran resultados de manera más consistente.

Así, ser optimista en lo que pasará a largo plazo, pero prepararse para lo peor en el corto plazo, sería una forma de graficar a este tipo de personas. ¿Por qué así?, bueno, los estudios también nos muestran que la mayoría de las cosas tienen buenos resultados en temporalidades largas, sino es cosa de comprender la diferencia entre los buenos y los malos inversores, o quienes construyen una vida saludable y quienes no. El tiempo es un factor fundamental.

Sin embargo, los cataclismos no requieren de mucho tiempo, ocurren de forma imprevista. Es por eso, que ser optimista en nuestra visión de futuro y compromiso a largo plazo, pero ser pesimistas en el corto plazo nos ayuda a tomar los resguardos ante los imprevistos.

De la misma forma en que Bill Gates administraba las finanzas de Microsoft, señalando que la empresa siempre debía tener el dinero para seguir operando durante 12 meses en caso de que no vendiera absolutamente nada. De manera de estar preparado ante un cambio fulminante, que hubiera matada (como ha ocurrido muchas veces) a cualquier otro competidor.

¿Cómo podemos usar de manera práctica esta información?

Conocer el nivel de optimismo-pesimismo de las personas nos ayuda a comprender cómo toman decisiones, cuánto pueden resistir los buenos o los malos tiempos, así como el tipo de productos o servicios que buscan comprar, las emociones que esperan experimentar y las aspiraciones que suelen tener.

Saber la psicología de las personas no es solo un dato, es la puerta de entrada a un mundo hasta ahora invisible, pero que podemos hacer visible con la tecnología y metodología correcta, para tomar mejores decisiones y ayudar a las personas a que también lo hagan.

¿En qué lo aplicarías tú?




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